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Reforma, Entre muros. Estilo colonial con toques modernos

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En el Centro Histórico de la Ciudad de México, sobre Avenida Hidalgo y Paseo de la Reforma, se encuentra un hotel del siglo 18 con una fachada de estilo colonial. Este inmueble, llamado ahora Boutique Hotel de Cortés,
fue remodelado por el despacho AAA (Adriá Arquitectos Asociados).

“Este hotel representa el primero que existió en el continente americano, ya que en el siglo 16 empezó como una hospedería o casa para alojar huéspedes. Aunque el edificio estaba bastante deteriorado, se respetaron algunos elementos de la construcción original, como las fachadas de cantera y los barandales de fierro fundido.

“La intervención se realizó de acuerdo a los criterios del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia). El diálogo entre el lenguaje colonial y el contemporáneo es uno de sus principales atractivos”, señaló el arquitecto Miquel Adriá.

Para ampliar el patio central, se retiró una fuente de los años 40. Ahora, alrededor de este espacio se encuentran la recepción, el comedor, el restaurante y el jardín.

Además, en la azotea se adaptó un nuevo nivel con distintas superficies; entre ellas destacan un gimnasio, un spa y un “roof garden” con distintas vistas hacia la Alameda Central.

Bancas, sillas y sillones trazados por Emiliano Godoy decoran las áreas públicas. Su estructura de madera exhibe ornamentaciones arabescas con figuras vegetales.

“En todas las zonas, primordialmente en el bar, la biblioteca y el patio, predominan los ambientes de serenidad, que invitan a alejarse del ajetreado movimiento del Centro de la capital”, explicó Adriá.

El arquitecto Ricardo Noriega realizó la propuesta de iluminación que enfatiza la estética de las escaleras de vidrio y cantera. Incluso se instalaron dimmers para regular la intensidad de la luz y crear atmósferas de convivencia.

DISEÑO QUE INSPIRA INTIMIDAD

El hotel cuenta con 28 habitaciones, distribuidas en dos pisos, en las cuales predominan los acabados de madera y mosaico veneciano en color dorado. Amplios ventanales permiten la entrada de luz natural y generan una sensación de amplitud.

“Anteriormente, las habitaciones no podían crecer, pues los muros originales no debían alterarse; por ello se integró la parte posterior, que ocupaban los baños y los patios, con el resto del espacio.

“Las regaderas con domos de cristal funcionan como grandes lucernarios que exaltan la luz natural. Este recurso remite al barroco mexicano y a la obra de Luis Barragán”, comentó Miquel Adriá.

Como parte de las herramientas tecnológicas, se incorporó un control de sonido y temperatura.

Enfatizan su estética

El edificio se adornó con distintos elementos decorativos.

- En el comedor destacan fotografías del artista mexicano Álvaro Castillo.
- En las recámaras se colocó una serie de 28 imágenes de la región de Mitla, en Oaxaca, registrada por el fotógrafo catalán Tomás Casademunt.
- El color dorado y la transparencia de los vidrios son distintivos que resaltan el trazo de los baños.

Por Karina González y Adrián Ruiz

Publicado con permiso de Arquiteca

­http://www.arquiteca.com/

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