skip to main content

La planeación urbana puede ser integral si comprende la naturaleza intrínseca de la ciudad.

/up/images/featured/images/planeacionurbana.jpg

Existe una ciudad que erigió en medio de vastas tierras verdes, sus monumentos blancos, ciegos, en ocasiones mudos, son de una sencillez tal, que decorosos alzan sus cimientos para permitir imperturbable el paso del viento, y erguidos mantienen el equilibrio entre el verde y el blanco, una simbiosis donde ningún elemento se anula. El habitante de esta ciudad no puede más que conmoverse ante la monumentalidad de su obra. Sus espacios indomables quizá no recorran ni en una vida entera sus pies, pero la apertura de sus calzadas, le permiten absorber en un segundo y con tan solo una mirada, la obra sublime de la que es parte.

Si bien el literato italiano Italo Calvino no ha escrito esta descripción en su compendio de Ciudades Invisibles (Le città invisibili, 1972), me atrevo a hacer un acercamiento a esta ciudad utópica de letras, entre la fantasía de la cual podremos reconocer el Plan Piloto de Brasilia, sueño y obra de la modernidad que comenzó a materializarse en 1956.

La base ideológica y formal bajo la cual se concibió la capital brasileña fue en su momento el manifiesto urbanístico más importante de la Arquitectura Moderna: La Carta de Atenas. Redactada en el IV Congreso de Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM) en el año de 1933 busca definir a la ciudad como una unidad funcional, armoniosa en cada una de sus partes, ordenada de acuerdo a un análisis riguroso capaz de “…unir en fecunda concordancia los recursos naturales del lugar, la topografía del conjunto, los datos económicos, las necesidades sociológicas y los valores espirituales” (Carta de Atenas, 1933).

Unidad funcional, armoniosa y ordenada, Brasilia simboliza las mejores intenciones de una generación de arquitectos, urbanistas, políticos e intelectuales por crear, como si se tratase de una máquina, una urbe libre de los vicios que acechaban ya irremediablemente a las ciudades de su época: sectores urbanos congestionados, falta de superficies verdes, hacinamiento de centros históricos, saturación de vías de comunicación y proliferación de suburbios sin vinculación alguna a la ciudad. Hoy en día la metrópolis, extendida kilómetros alrededor del inicial plan de Lucio Costa, es considerada por sus habitantes como una urbe de gran calidad de vida, sin embargo, la pureza con que fue concebida sufre de la misma disfuncionalidad, fragmentación, dispersión urbana, segregación física e inequidad social que se trató de combatir en la modernidad y que constituye una realidad común a muchas ciudades contemporáneas.

Como lo explica Jane Jacobs en su ensayo The Kind of Problem a City is (1961), las  ciudades son organismos que a través de la interrelación y organización de distintos factores aumentan su complejidad. En Brasilia, la ciudad orgánica ha crecido con su ritmo y vicios ignorando el latido del inicial corazón racional, perneando la máquina con la interacción del hombre, forjando a través del tiempo patrones que conllevan generaciones de experiencia en habitabilidad humana.

Mi objetivo no es denunciar el fracaso de la ciudad moderna, sino apuntar al hecho de que en la práctica urbana muchas veces se tiende a la simplificación como una condición necesaria para el progreso y cualquier solución que ignore aquella naturaleza orgánica inherente a las ciudades alimentará aún más sus patologías. Las ciudades son la más grande máquina del ser humano, son nuestra más grande creación… a tantos siglos de fabricarlas aún estamos intentando abrazar su complejidad.

 “… ¿Qué es hoy la ciudad para nosotros?… Tal vez estamos acercándonos a un momento de crisis de la vida urbana… Lo que importa es descubrir las razones secretas que han llevado a los hombres a vivir en las ciudades, razones que puedan valer más allá de todas las crisis… ” (Calvino, 1972)

Sobre el Autor

Angela Ramírez es arquitecta egresada con mención honorífica del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. Su primer acercamiento al urbanismo lo tuvo en la Universidad de TU Delft en Holanda, en el curso de Urbanbody; en su último año de estudios comenzó a trabajar en el despacho Nuevo Urbanismo Latinoamericano en Querétaro. Actualmente se desempeña como asistente de investigación en la Cátedra de Nuevo Urbanismo en México y estudia la Maestría en Arquitectura y Nuevo Urbanismo, ambos en el Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.

Autor: Angela E. Ramírez Fellowes

Publicado con permiso de Casa Mexico

­ http://www.casamexico.com.mx/

­

¿Le gustó este artículo?

Sí: 78     no: 61

Compartir

Compartir


logo © 2007 4-INDUSTRY, s.r.o. Todos los derechos reservados. Política de provicidad –  Terminos de servicio