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La desestructuración de la ciudad de la plata

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Hace unos meses la actual administración de la ciudad de La Plata hizo público su proyecto de modificación del Código de Ordenamiento Territorial aprobado en el 2001. Como sustento alegaron que el código vigente necesitaba ciertos ajustes y debía actualizarse a partir del actual contexto de la ciudad. Organizaron diversas charlas en las que funcionarios y técnicos expusieron y sustentaron el proyecto. Mi interés por el tema fue instantáneo, no solo porque vivo en la ciudad, sino porque valoro enormemente sus bondades urbanísticas y desde mi oficio he revisado la normativa aún vigente.

Me he tomado el tiempo de mirar el proyecto, no con el detalle que quisiera (por problemas de tiempo), pero si enfocando en los temas que considero inciden críticamente en el desarrollo de la ciudad. No quiero entrar en especulaciones políticas ni de grupos de poder, la intención de esta nota es expresar brevemente mi lectura y opinión.

Considero que de ponerse en marcha el nuevo código la ciudad va a retroceder notablemente en sus atributos urbanísticos, impactando en la calidad de vida de sus ciudadanos. El código del 2001 fue resultado de un profundo análisis, y busca en el sentido más amplio fortalecer el modelo fundacional de ciudad compacta y poli-nuclear. Con esto quiero decir que la ciudad de La Plata fue diseñada para tener un casco urbano de densidad media, capaz de absorber la demanda de habitación de la zona, con un sistema de núcleos barriales (a modo de centralidades) y un gran área central-monumental. Éste sistema necesita compensarse en un fuerte cinturón verde, en principio hortícola, que además de abastecer a la ciudad puede y debe proyectarse a las localidades vecinas. Este modelo se fortalecía equilibrando la densidad en la totalidad del casco, organizando las alturas a partir de la estructura urbana de calles, avenidas y plazas.

Creo que en el proyecto de reforma hay dos problemas de fondo: el primero es un aparente desconocimiento de las relaciones urbanas que construyen la ciudad, el segundo es un apresuramiento en dar por caduco un plan que recién empieza a cuajar. No se puede pretender analizar La Plata sin comprender la necesaria relación entre un suelo equilibradamente urbanizado y un cinturón verde productivo; tampoco se puede modificar drásticamente la normativa que regula el crecimiento edilicio de la ciudad a solo diez años de su aprobación.

Pensar la ciudad como un centro denso en altura y población, en contraste con barrios de casas es obviar 30 años de experiencia urbanística. Se menciona con reiteración la palabra “sustentable” en el documento, lo contradictorio del caso es que el modelo que proponen es opuesto al desarrollado por diversos urbanistas doctos en la temática (Rubén Pesci/CEPA, Richard Rogers , English Parnership). El código del 2001, con las seguro mejoras pertinentes, está pensado desde una lectura sustentable de la ciudad, (leer "La Plata 1º Puesto en Sustentabilidad" por Pedro Pesci) ¿por qué no trabajar en base a él? No comprendo la necesidad de aumentar la altura de los edificios céntricos a costa de bajarla en los barrios. ¿A quien le sirve una ciudad de torres y casitas? No es sustentable desde el análisis de los servicios, no lo es desde el análisis de movilidad, tampoco lo es desde el análisis económico. Hoy se había democratizado la demanda de la vivienda a partir del interés en los barrios, las distintas escalas de inversión permitieron que se abriese el juego a pequeñas y medianas empresas, el nuevo código favorece las grandes inversiones dejando casi al margen las escalas intermedias.

Para finalizar no quiero desatender la periferia verde de la ciudad. Me preocupa la casi entrega de este vital espacio a inversiones de tipo barrios cerrados (countries). ¿Dónde quedó el esquema de gradientes productivos? En La Plata seguro que no.

Ejemplos de como las malas políticas territoriales han afectado notoriamente la calidad de los espacios públicos de la ciudad. Podemos apreciar como la falta de continuidad en las normas de edificación generan un potpurri de alturas y formas que dan como resultado un perfil caótico e informe.

Autor Aldo Facho Dede

Publicado con permiso de La forma moderna en Lationamérica

­http://laformamodernaenlatinoamerica.blogspot.com/

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