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Construcción con adobe

El Adobe

El adobe es una pieza para construcción hecha de una masa de barro (arcilla  y arena) mezclada a veces con paja, moldeada en forma de ladrillo y secada al sol; con ellos se construyen paredes y muros de variadas edificaciones. La técnica de elaborarlos y su uso están extendidos por todo el mundo, encontrándose en muchas culturas que nunca tuvieron relación. Pero las razón para su elección como material de construcción, no solo es de precio, sino porque reúne ventajas que van desde consideraciones estéticas, el adobe permite realizar formas suaves y redondeadas de agradable aspecto, a ecológicas por el bajo consumo de energía que exige este tipo de edificaciones, y de confort, pues las casa de adobe son mucho mas frescas en verano y cálidas en invierno que las de ladrillo, por lo que casi no precisan de utilización de energía en su climatización.

Se elabora con una mezcla de un 20% de arcilla y un 80% de arena y agua, se introduce en moldes, y luego se deja secar al sol por lo general unos 25 a 30 días. Para evitar que se agriete al secar se añaden a la masa paja, crin de caballo, heno seco, que sirven como armadura. Las dimensiones adecuadas deben ser tales que el albañil pueda manejarlo con una sola mano, normalmente son de unos 6 x 15 x 30 cm.

Ventajas

La construcción con adobes presenta la ventaja de su similitud formal, constructiva y estética con el ladrillo de campo cocido. En caso de disponer de mucha mano de obra, especializada o no, esta técnica es muy adecuada en función de los procesos de fabricación que permiten la integración de gran cantidad de personas durante el pisado y moldeado aunque se debe tener en cuenta aquí es el control durante la producción para minimizar la variación de las dimensiones y la forma irregular de las piezas. Los muros de adobes presentan muy buenas condiciones de aislamiento acústico y térmico debido a las características del material y los espesores utilizados.

Las desventajas de esta técnica están en función del propio proceso de fabricación que puede resultar lento ya que se requieren dos o tres semanas para poder utilizar las piezas en caso de que la producción se haga en obra. El proceso también depende de las áreas de pisado, secado y acopio, que comandarán la continuidad de producción mientras se espera por el secado de las piezas anteriores. Por lo tanto, esta técnica requiere cierta previsión de infraestructura para contar con superficies horizontales y limpias, y zonas protegidas para evitar que el agua de lluvia afecte a la producción.

Una ventaja adicional del adobe, es que permite fácilmente modificar la construcción una vez realizada, derruir un muro o ampliar la vivienda con una nueva dependencia, provoca menos problemas que la construcción habitual, pues el adobe se pueden reciclar in situ en los muros de la nueva obra y el resto se transforma en tierra que se incorpora al suelo, dejando un mínimo de cascotes. Además no hay excesiva dificultad para insertar en las paredes existentes las rozas para instalar nuevos servicios de agua y luz, con lo que el mantenimiento e incorporación de nuevas redes de luz, agua o comunicaciones, se resuelven en este tipo de construcciones de forma más sencilla y con menos gasto.

Desventajas

Pese a que encontramos edificaciones en adobe de varios pisos, el adobe, por su peso no es, en principio, material conveniente para la construcción en altura, pero resulta muy adecuado para viviendas de dos plantas sobre rasante, como pueden ser las viviendas tipo chalets. Tampoco se debe utilizar este material en zonas que tengan riesgo de movimientos sísmicos, ni en zonas de clima muy húmedo, tanto en lo referente a una abundante pluviometría, como a sitios caracterizados por tener de forma habitual, un alto índice de humedad ambiental..

El gran enemigo del adobe es la humedad, por ello tradicionalmente, la base de las paredes exteriores de los edificios de adobe se realizaban con sillares de piedra, hasta una altura aproximada de 40 cm., de modo que los muros de adobe quedaban aislados de la humedad que sube por capilaridad del suelo y de los charcos que se pueden formar en caso de lluvias intensas. La piedra se puede sustituir perfectamente, por un encofrado de hormigón, impermeabilizado en su parte superior con una capa continua de asfalto que sirva de barrera a la humedad.

Construcción

Los vanos de puertas y ventanas, si no deseamos hacerlos en forma de arco, conviene reforzarlos con “cargaderos” o tablones de madera con grosor suficiente para soportar la carga superior del muro, también se acompaña esta solución con la construcción de un arco de ladrillo embutido en el adobe, cuya misión es derivar el peso del muro hacia los lado, librando el hueco de parte del peso.

Las vigas del techo deben apoyar sobre montantes situados sobre el barro de forma que la presión que soporte el muro se reparta uniformemente en mayor superficie, estas vigas y montantes, que tradicionalmente eran de madera, pueden ser de cualquier material como viguetas prefabricadas, o de hierro pues el barro se comporta bien con cualquier otro material, También pueden mezclarse el adobe con tabiquería de ladrillos, sin mayores problemas.

Autor Xabier Arechavaleta

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